[Concurso jóvenes arquitectos Javier Morales, 112 VPP en Las Cañas , Guadalajara]
2003
En una era en la que el producto personalizado es ya una realidad, buscamos una combinación de dicha cualidad con la economía y estandarización propia de las viviendas sociales.
El módulo de familia actual es muy diverso y , al mismo tiempo, el número de integrantes suele variar a lo largo de la vida de una misma familia. Sin embargo, la vivienda en si permanece. Es lógico, por tanto, pensar en una vivienda que se adapte a dichos cambios para lograr un mejor aprovechamiento del espacio.
El funcionamiento de una vivienda tipo se adapta a las necesidades particulares de sus habitantes y , ¿ por qué no llegar más allá? Proponemos una adaptación a los distintos usos y circunstancias que requiera una misma familia a lo largo de su vida, e incluso, en cada instante del día.
La estrategia es clara, compactamos los espacios servidores o espacios fijos para permitir la liberación del restante espacio servido y su posible redistribución.
Adaptamos la vivienda en variaciones a largo plazo, como son el cambio en el número de habitantes en la familia (independencia de hijos, regreso de abuelos...) o el cambio de uso (edad de retiro...). Dicha adaptación más o menos de carácter permanente puede ser resuelta con tabiquería ligera reversible tipo pladur.
Otra opción más radical , pero igualmente asumible por el proyecto, permitiría redistribuir instantáneamente la vivienda por cambios de uso día-noche o para algún acto puntual (una reunion...) aprovechando la no simultaneidad de usos. Para ello se emplearían sistemas de tabiquería móvil.